Betancuria

Betancuria

La localidad de Betancuria es la menos poblada de la Isla -apenas un millar de habitantes-. Se encuentra en la zona central de la isla, en su cara occidental y es, a diferencia del resto, un municipio de interior, y en sus dominios cuenta con el Parque Rural de Betancuria, una de las referencias medioambientales de la Isla. 

Tiene una extensión de 103,64 km² y una población de 738 habitantes. Tiene una densidad de población de 7,12 hab./km² Su altitud es de 395 metros sobre el nivel del mar. 

Betancuria fue la antigua capital de Fuerteventura hasta 1860. El nombre de Betancuria le viene de Juan de Bethencourt. Linda con Puerto del Rosario por el norte, Antigua por el este y Tuineje por el sureste. Al sur, con la península de Jandía y con Pájara.

La patrona de Fuerteventura es Nuestra Señora de la Peña, cuya imagen la encontramos en la Ermita Vega de Río Palmas.

Historia

La villa de Santa María de Betancuria fue fundada en 1404 por el conquistador Jean de Béthencourt, de quien lleva el nombre, siendo la segunda ciudad en importancia de las Canarias cristianizadas.

El día 14 de junio de 1405 fue incorporada a la Corona de Castilla, conservándose el Pendón de la Conquista en su catedral, elevada a tal rango en 1424 por el Papa Martín IV; aunque llegó el Sumo Pontífice a nombrar obispo, nunca llegó a residir en ella un prelado.

A lo largo de sus años de existencia se ha visto arrasada varias ocasiones por los ataques piráticos provenientes en su mayoría de la vecina costa africana.

Hasta 1836 fue la capital residencia de los Señores Territoriales que vivían en ella desde 1667. Y hasta 1837 habitaron en Betancuria los franciscanos, que tan importantes obras materiales y espirituales realizaron en toda la isla.

Fue también sede del Concejo Insular y luego Cabildo Insular, que dirigió, juntamente con los Señores, los destinos de Fuerteventura hasta 1820.

Deja de ser Betancuria capital insular en 1834, quedando constituida como ayuntamiento independiente en 1812

Geografía

Situado hacia el centro de la isla, abierto por el Oeste al mar, en una costa acantilada, supone uno de los municipios majoreros de más accidentada topografía, así como el de menor extensión superficial. El barranco de los Mozos, sirve de límite norteño con Puerto del Rosario, mientras que al sur linda con Pájara por el barranco de Ajuy; para seguir luego una línea hasta la cumbre de la Gran Montaña, donde también llega e! Vértice superior de Tuineje. Al este, la cumbre de Maninubre, es la divisoria con Antigua.

Ocupa el Macizo de Betancuria la parte central de toda un área en que aparecen los materiales que constituyen el Complejo Basal, y que en su conjunto lleva el nombre del municipio. Esta formación geológica, la más antigua de la isla, presenta un aspecto de lomos redondeados, debido a la prolongada actividad erosiva que la ha ido modelando. En contados puntos, la actividad eruptiva ha dejado su impronta, con la presencia de series basálticas posteriores.

Sin embargo, es el complejo basal el elemento más destacado, donde es posible apreciar sedimentos que forman parte de la corteza oceánica. La datación de estos materiales por su microfauna ha dado una edad de 100 millones de años. Además aparecen formaciones volcánicas submarinas, intrusiones plutónicas y también sieníticas. Estas últimas, definen áreas como Risco Blanco y Las Peñas, con un roque do de coloración característica, a menudo confundido por su aspecto con el granito.

La Villa, la capital municipal, se asienta en la cabecera del barranco del mismo nombre, canal que pasa a denominarse de Río Palmas en su recorrido por esta localidad, donde se encuentra la mayor concentración poblacional del término. Es lugar de cultivo en gavias, donde abundan las palmeras, y los tarahales.

El relieve determina que el clima de Betancuria sea más húmedo que en el resto de la isla. Las lluvias, escasas pero casi siempre torrenciales, y la desprotección del suelo, conducen a una fuerte erosión, que en poco tiempo colmaría de tierra la presa de Las Peñitas.

Economía

La actividad fundamental del municipio es la agricultura y ganadería. La población se concentra en los dos barrancos principales: El Valle y Betancuria-Río Palmas; el fondo de estos dos barrancos y sus vaguadas aparecen cubiertos de gavias en las que se ha practicado una agricultura de regadío de considerable importancia, gracias a los pozos de la zona. Todavía hoy se cultivan papas, millo y, sobre todo alfalfa.

Los terrenos de secano se extienden por las partes más altas de! Barranco, las vaguadas y, antiguamente, por lomas de poca pendiente con suelo suficiente para las tareas agrícolas.

La ganadería se centra en montañas y majadas; en ellas, los pastores intentan conservar las tuneras existentes que sirvan de alimento al ganado.

No tiene actividad pesquera, ya que sus costas no permiten asentamientos marineros. El turismo no es residente, sino que se limita a visitar sobre todo e! Casco antiguo, a fin de admirar sus bellezas.

Cultura popular

En Vega de Río Palmas, se celebra la fiesta insular de la Virgen de la Peña (tercer sábado de septiembre), cuya tradición es una de las más antiguas de las islas. Sobre esta imagen existe una curiosa leyenda en torno a su descubrimiento y en cuanto a la fiesta, supone una romería que atrae a peregrinos y romeros de toda la isla. Hay carrozas, ventorrillos y animadas parrandas.

De los escasos centros loceros que han tenido vigencia hasta nuestros días, se señala el de Valle de Sta Inés, con producción de hornos, togios, ... También cabe señalar los trabajos de cestería.

Festividades locales

14 de Julio: San Buenaventura y 24 de Agosto San Bartolomé.

Lugares de Interés

Toda la villa ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico con justicia y un recorrido por ella constituye un disfrute artístico.

Destaca sobre todo la iglesia parroquial, con algún bellísimo artesonado, en cuyo interior se conservan un hermosos retablo barroco y varias piezas de orfebrería, así como antiguas imágenes, alguna de gran valor.

También se pueden contemplar las ruinas del que fuera el primer convento de las islas, autorizado por el Papa Benedicto XIII en las primeras décadas del siglo XV. La iglesia conventual se levanta cerca de la ermita de San Diego de Alcalá.

Cuenta además la villa con un museo en e! Que se guardan piezas históricas.

También son de interés las ermitas de! Valle de Santa Inés y, sobre todo, la de la Virgen de la Peña, patrona de la isla, en Vega de! Río Palmas.

Prácticamente todo el término está incluido en el Parque Natural de Betancuria. La singularidad de la formación geológica aquí existente determina su catalogación, junto con su valor paisajístico. En pocos lugares del mundo es posible contemplar, por ejemplo, materiales correspondientes a la corteza oceánica, caso del área del Puerto de la Peña.

En Morro Velos a está previsto construir un mirador, lugar desde donde se tienen amplias perspectivas de un amplio sector del municipio y de la isla.

Vega de Río Palmas es un espacio de alto valor natural, donde al tradicional cultivo en gavia s se une la presencia de un importante palmeral y tarajales.



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