Dentro de esta categorÃa se encuentran la casa tradicional, de arquitectura popular, y la casa señorial.
La casa tradicional
La vivienda popular de Fuerteventura destaca por su integración en el paisaje y la adaptación a las condiciones climáticas y geográficas, que incluye la presencia de fuertes vientos y la falta de agua generalizada. El emplazamiento de estas viviendas estaba determinado por la situación del aljibe y la procedencia del viento.
El acabado original de piedra fue evolucionando dando lugar a la aparición de franjas blancas (blanqueo a bigote) en bordes de puertas y ventanas hasta la introducción del encalado blanco, de gran calidad plástica.
Los mejores ejemplos de arquitectura popular son los rurales, en los que se ha conservado el esquema sin apenas variantes: la planta tiene forma de cuadrilátero, dentro del cual otro cuadrado central forma el patio al que se abren las habitaciones, no comunicadas entre sÃ, y que irán aumentando según las posibilidades y necesidades.
Inicialmente se construÃa con piedra seca, luego se pasó a construir con piedras aglutinadas en barro, más tarde con mortero de cal, y posteriormente con bloques de arena volcánica y cemento. Los techos solÃna ser a dos aguas realizados con pÃrganos, espino o ramas de bobos, y ya posteriormente se usaron listones y tablas de madera de tea para la estructura interior, siendo las cubiertas de torta, una mezcla de arcilla y paja de trigo. Los muros externamente presentaban un aspecto rugoso sobre los cuales se superponÃan las capas de cal.
Las
viviendas estaban localizadas principalmente cerca de donde se
realizaba la actividad productiva o comercial, y generalmente eran
orientadas hacia el Sureste. Los espacios más importantes de las
viviendas solÃan ser la cocina y el aljibe. Las cocinas además se
utilizaban también como dormitorio y como sala de reunión, de ahà su
gran importancia. Para la construcción de los aljibes se aprovechaba
algún pequeño declive en el terreno, y cuando se agotaba el agua del
aljibe se recurrÃa a los pozos.
La casa señorial:
De clara influencia colonial portuguesa, andaluza y castellana, pertenecian al poder señorial, eclesiástico y administrativo (Betancuria, Antigua, Pájara), militar (Casa de Los Coroneles en La Oliva) y, posteriormente, agrario (Tuineje, Antigua, Tetir, Casillas).