En su nacimiento y a lo largo de su curso predominan depósitos aluviales del cuaternario y formaciones basálticas formadas por lavas de la Serie III, pertenecientes al Pleistoceno.
Los grabados rupestres del Barranco del Cavadero fueron descubiertos en la década de los ochenta y desde entonces constituyen uno de los conjuntos rupestres más espectaculares de Fuerteventura, tanto por el lugar donde seubican como por los motivos representados. Estas manifestaciones culturales pertenecientes, según los investigadores, a la sociedad de los mahos, son un instrumento que contribuye a desvelar aspectos relacionados con la etapa preuropea de Fuerteventura.
Las inscripciones del Barranco del Cavadero, están grabadas sobre bloques basálticos situados en las paredes del cauce del barranco y se componen de varios paneles distribuidos en tres estaciones a lo largo de su curso.