La ocupación y utilización del espacio ha llevado a la construcción de
paisajes, sin los que sería imposible entender la geografía de Fuerteventura. Tanto la variedad y singularidad de las diversas formas de
vida aquí asentadas, como el propio marco físico en el que habitan,
determinan el valor de este patrimonio natural.
Montaña de Tinadaya
Conocida como la Montaña Sagrada de la isla, donde se han encontrado importantes vestigios aborígenes.