A lo largo de estos últimos años hemos visto como las casas semiderruidas de la isla que han pasado de generación en generación han sido restauradas conservando su estructura tradicional única en la isla de Fuerteventura.
Hoy estas casas, que se han restaurado, las encontramos en los pueblos del interior que aún en nuestros días viven de la ganadería y la agricultura lo que nos hace saborear la tradición y la tranquilidad de la isla por eso le invitamos que disfrute de ella.
Además del mero alojamiemto, permiten la práctica de diversas actividades al aire libre, como el turismo ecuestre, el cilcloturismo y el senderismo, a la vez que los usuarios pueden degustar la gastronomía de Fuerteventura