Municipio de! sur majorero, su lÃmite septentrional con Antigua sigue un trazado rectilÃneo, desde e! Morro Jorjado, hasta la Punta de! Cháfiro, en la costa. El corto tramo que enlaza dicho Morro con la cumbre de la Gran Montaña (708 metros), sirve de contacto con Betancuria. Mientras que, hacia el oeste, la divisoria con Pájara parte de la mencionada altura, siguiendo una serie de morros y cuchillos, adoptando finalmente e! barranco de Tisajorey, hasta su desembocadura.
La lÃnea costera meridional se muestra acantilada, con las mayores alturas hacia el este, donde se encuentra el Faro de la Entallada. Unas cuantas playas se descubren a lo largo de! litoral: Gran Tarajal, Giniginámar, Tarajalejo, ...
Si bien son los materiales basálticos de la Serie Antigua (Primer Ciclo Volcánico) los que ocupan gran parte del espacio, están presentes en e! término, tanto materiales pertenecientes al Complejo Basal, que caracterizan e! sector occidental, como correspondientes a erupciones recientes; caso de los conos volcánicos y mal paÃses que cubren parte de! área nororiental. No falta tampoco la presencia de formaciones intrusivas, de carácter sálico. En definitiva, es e! modelado erosivo e! que caracteriza el paisaje.
Hacia el interior, al oeste, encontramos las estribaciones del Macizo de Betancuria, correspondiente al Complejo Basal o zócalo insular. Estos relieves, en forma de morros, lomos y cuchillos, sirven de lÃmite a la extensa llanura interior de Fuerteventura, que alcanza en esta parte de la isla su mayor anchura. Es aquà donde se encuentra la capital municipal.
Estos amplios espacios ofrecen una serie de llanos y tableros, que se ven surcados por numerosos barranquillos. En e! noreste, aparecen alineados varios conos volcánicos y un extenso campo de lavas: los MalpaÃses Grande y de la Pierna.
Hacia el este del municipio, se definen una serie de amplios valles, que se sitúan perpendiculares a la costa. Sus interfluvios se resuelven en morros o cuchillos, que en ocasiones llegan a formar acantilados en el litoral. Uno de estos anchos valles es el de Gran T arajal, donde se encuentra el núcleo del mismo nombre, y que constituye la entidad más poblada del municipio.
La ausencia de relieves destacados determina unas caracterÃsticas climáticas definidas por la aridez, con escasas e irregulares precipitaciones y moderadas temperaturas. La explotación ganadera extensiva y las roturaciones de terrenos han modificado sustancialmente la cubierta vegetal. De esta forma, son las especies de marcado carácter xerófilo, como aulagas, matas, o incluso los introducidas tuneras, las más abundantes. Tarajales y palmeras, a menudo asociadas a espacios cultivados, terminan de definir la vegetación.