Ocupa una franja, que va de costa a costa, en el sector norteño de la Isla. Al sur, linda con Antigua, a través de una línea que parte de la Punta del Cangrejito en el oriente majorero, para continuar por una serie de morros y cuchillos. Siempre por el sur, y siguiendo hacia el oeste, se encuentra con Betancuria, subiendo dicha linde para tomar el cauce del barranco de Agua Fría y, posteriormente, de los Mozos, terminando por el oeste en la playa que lleva este mismo nombre.
Por el norte aparece el municipio de La Oliva, de! que lo separa una línea casi recta que parte de la Caleta del Buen Pobre, en la costa oriental, sube hasta e! Pico de la Muda (689 metros), y termina en la costa occidental, en la Playa de la Mujer.
El
litoral oriental se corresponde con una terraza, que da lugar a una
costa baja y con algunas playas, mientras que la zona costera
occidental, se observa en e! tramo norteño una terraza, que desaparece
hacia e! sur, presentando un acantilado, en el que se intercalan
algunas calas y playas en la desembocadura de los barrancos.
Geológicamente, se encuentran materiales correspondientes a las
distintas fases constructivas de la Isla. En el sector occidental están
los más antiguos, pertenecientes al Complejo Basal, y que forman parte
del extremo norteño del Macizo de Betancuria. Espacio ampliamente
modelado por la erosión y de relieve más complicado. El barranco más
destacado es el de Los Molinos, que prácticamente marca el límite de
esta formación, y donde existe una pequeña presa.
En la zona central, se descubre parte de la amplia llanura interior majorera, planicie en la que sobresalen algunas montañas aisladas.
Separando este sector occidental del oriental, aparece una línea de cumbres, de norte a sur, donde se reúnen las mayores alturas del término. El relieve se estructura hacia el este en una serie de valles, que quedan separados por morros y cuchillos. Una sucesión de barrancos, que adoptan distintos nombres a lo largo de su recorrido, drenan dichos espacios, caso de los de Guisguey, La Herradura, Goroy o el de Río Cabras, que recuerda el histórico nombre de la capital majorera.
Por su parte, en el extremo noroccidental del municipio, aparecen los materiales volcánicos recientes (Malpaís del Sobaco), correspondientes a la erupción de Montaña Quemada, siendo también a lo largo del área occidental, donde se acumula el jable transportado por el viento desde la costa.
La ausencia de relieves que supongan un obstáculo topográfico, determina que la aridez sea el aspecto relevante de su clima. Unicamente los puntos más altos reciben unos mayores aportes pluviométricos (La Muda, Aceitunal, ... ) que en general unen a su escasez, su irregularidad. La cubierta vegetal original se muestra muy alterada, presentándose en la actualidad una vegetación de sustitución, donde se destacan comunidades de tarajales y palmeras.