Como yacimientos arqueológicos destacan los petroglifos de Tindaya, en una zona con numerosos restos, construcciones, cuevas de habitación y funerarias y los restos de un conchero. Parece que esta montaña fue un lugar de culto de los aborígenes.
La Casa de los Coroneles es un edificio de especial relieve. Constituida por dos plantas, con fachada principal rematada por especies de torres almenadas, tiene un amplio portalón coronado por el escudo heráldico de la estirpe Cabrera, primeros propietarios de la mansión.
El templo parroquial, bajo la advocación de la Virgen de Candelaria, es uno de los más amplios de la isla, en el que se guardan algunas pinturas de interés.
El Castillo del Tostón, en El Cotilla, y el monumento a Unamuno en Tindaya son también puntos dignos de mención.