Supone todo el sector norte de Fuerteventura, limitando al sur únicamente con el municipio de Puerto del Rosario. La linde dibuja una línea casi recta, desde la Caleta del Buen Pobre en la costa oriental, subiendo hasta el Pico de la Muda (689 mts.), para llegar a la costa occidental en la Playa de la Mujer.
A la variedad de materiales geológicos presentes, se une la diversidad que ofrece el relieve. En el occidente del municipio, asoman materiales correspondientes al Complejo Basal, rocas sobre las que se construiría la isla. Amplias rampas, de suave pendiente, glacis, descienden desde los relieves del interior hacia el mar, terminando en una costa acantilada. Descubierta y aislada por la erosión queda el impresionante pitón sálico de la Montaña de Tindaya.
En la parte central del término, presenta amplios llanos, y es donde se localiza la capital municipal. Algunos conos, incluso recientes, como la Montaña de la Arena, con su malpaís, destacan en el paisaje.
Al este se encuentran amplios valles en 'U', caso del de Vallebrón, separados por cuchillos y morros. Aparecen también una serie de conos. Sin embargo, es todo el área norteña la recubierta por emisiones recientes (Holoceno), surgidas a partir de varios centros de emisión, que se prolongan hasta la isla de Lobos. El jable, movido por el viento, cubre amplias extensiones desde El Cotillo hasta Corralejo, formando un extenso campo de dunas. La costa aquí se presenta baja y con amplias playas.
Abierto claramente a la influencia de los alisios y de la brisa marina, la ausencia de relieves importantes determina unas características climáticasO de temperaturas suaves y escasas precipitaciones. Sin embargo, la torrencialidad de éstas y las condiciones del terreno, favorecen la presencia ocasional de áreas encharcadas en la zona central.
Algunos reducidos espacios de tarajales y, sobre todo, la vegetación colonizadora de los malpaíses, mayormente el tabaibal, y del jable, suponen en buena medida el paisaje vegetal.