Su corteza suele estar adornada con el dibujo de la pleita tradicional, hecha de hojas de palma. La masa es compacta, muy aromática, llena de pequeños ojuelos y con un sabor ligeramente ácido y picante.
El color de la corteza suele ser blanco, excepto cuando el queso va a conservarse mas tiempo. En este caso, se unta con aceite y pimentón o gofio dándole un color muy característico.
El
queso majorero es un queso de pasta prensada elaborado con leche de
cabra de la raza majorera, con adicción eventual de hasta un máximo de
un 15% de leche de oveja canaria.
Es típico en la isla encontrar el queso frito. Para la elaboración de
este plato tan simple, se usa queso semi-curado o curado (el tierno se
derrite), se pone aceite en una sartén, se agrega el queso y se fríe
hasta que esté dorado. El toque final consiste en rociarlo con un buen
mojo rojo o verde.
No se puede pasar por las islas de los volcanes y no tomar una tapita de queso, varios de los cuales cuentan con reputación y premios en certámenes nacionales e internacionales.