Tradicionalmente, al igual que en el resto del Archipiélago, la artesanía ha formado parte de la vida cotidiana, integrada como labor en los quehaceres y también a través de sus productos, instrumentos de uso tan común como necesario.
Hoy la artesanía sigue viva en Fuerteventura, ofreciendo un enlace directo con la agrícultura, ganaderia y pesca de Fuerteventura, que se relaciona con la capacidad creativa de los jóvenes artesanos, que incorporan técnicas y materias primas para enriquecer esta industria local.
La artesanía majorera de hoy gira en torno a cuatro grupos de labores: la textil, la madera, la cestería, la piedra y el barro.
Fuerteventura cuenta con una red insular de tiendas de artesanía en las que se pueden adquirir productos que están avalados por la etiqueta de garantía, y en la que aparece perfectamente registrado el taller de procedencia. En el Ecomuseo de La Alcogida también se pueden visitar talleres artesanos en las que se hacen demostraciones de estos trabajos.